En algunas zonas de los espacios naturales encontramos áreas señalizadas donde no se puede acceder. Esta señalización suele ser para la protección de hábitats o especies amenazadas. Haz tu visita solo por los espacios donde no estés dañando la biodiversidad.
Problemas que puede ocasionar
Algunas especies son especialmente sensibles al paso de personas, les genera estrés y puede comprometer su reproducción, o incluso su supervivencia. Para asegurar que tienen en el espacio la tranquilidad necesaria para desarrollar su ciclo vital, algunos órganos gestores delimitan áreas de protección que hay que respetar.
La delimitación de espacios de exclusión de presencia humana puede asegurar su conservación y así mantener los valores naturales del espacio que visitamos.
Buenas prácticas
Para compatibilizar la conservación del espacio con los usos que se desarrollan:
Respeta todas las señalizaciones que te encuentres. No accedas a las áreas cuando así se indique.
Haz caso a las recomendaciones que te encuentres en paneles informativos, carteles u otras fuentes de información fiable.
Infórmate sobre cuáles son aquellas áreas en que puedes generar un impacto más grande sobre las especies y los hábitats allí presentes, e intenta evitarlas.
A veces, las restricciones de acceso son temporales (por ejemplo, coincidiendo con la época de nidificación). Infórmate sobre las regulaciones que afectan al espacio natural en el momento en que lo quieres visitar, aunque ya hayas estado allí antes y lo conozcas.
Aquest lloc web utilitza galetes (cookies) pròpies per millorar l’experiència de navegació i oferir continguts d’interès. Per continuar la navegació cal acceptar la nostra política de galetes.