Disfrutar del paisaje desde otra perspectiva es una de las razones que atrae a más gente hacia el mundo de los drones. Elevarse para ver a vista de pájaro el maravilloso espectáculo que nos ofrece la naturaleza es un sueño hecho realidad.
Problemas que puede ocasionar
Pero tenemos que saber que el ruido y el aspecto de los drones pueden provocar molestias importantes a la fauna salvaje, sobre todo si se hace volar en época de reproducción y que las consecuencias pueden ser diversas, desde delatar la ubicación de presas a los depredadores o provocar fugas innecesarias (que pueden llegar a causar accidentes graves) hasta el abandono de nidos.
Buenas prácticas
Sabiendo esto, podemos aplicar las siguientes Buenas Prácticas y volar con responsabilidad:
Siempre tiene que haber un piloto en tierra que tenga permanentemente control visual sobre el dron.
Tenemos que pedir permiso al propietario de la finca o el terreno desde donde se echa a volar el dron.
Si la zona se encuentra dentro de un espacio natural protegido, hay que hacer una petición de actividad a la Dirección General de Políticas Ambientales y Medio natural de la Generalitat de Cataluña para que otorgue la autorización correspondiente, si se tercia.
Recuerda que no se permite el vuelo de drones en el espacio aéreo próximo a aeropuertos, aeródromos y otras infraestructuras, salvo que se disponga de autorización y se coordine con la entidad responsable de la infraestructura.
Si detectas fauna salvaje, aleja el dron de los animales y no pretendas grabarlos de cerca.
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